El niño pobre que desarrolló teléfonos móviles hace un siglo. Mónico Sánchez

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VERSIÓ CATALÀ

El 4 de mayo de 1880, un pequeño pueblo de Ciudad Real denominado Piedrabuena, vería nacer a uno de los grandes ingenieros eléctricos del siglo XX: Mónico Sánchez.  Fue reconocido como un pionero en materia de radiología, telecomunicaciones sin cables y electroterapia. Además, entre sus proezas destaca el invento de un aparato portátil de RAYOS X y corrientes de alta frecuencia.
La infancia de Mónico Sánchez no fue nada fácil, su padre trabajaba haciendo tejas de barro y su madre lavando ropa por encargo. Sánchez se crio en la más absoluta pobreza, iba descalzo, y en su pueblo tres de cada cuatro personas eran analfabetas.

De Cádiz en Nueva York
El 12 de octubre de 1904, con sólo 23 años el joven Mónico conseguiría huir de aquel nefasto entorno, con 60 dólares en el bolsillo,  para emprender un largo viaje en barco que lo llevaría de Cádiz en Nueva York. Aquel viaje fue tan arriesgado como provechoso, puesto que solo 9 años después, Mónico regresaría de Estados Unidos con un millón de pesetas en el bolsillo gracias a su trabajo como creador de los primeros teléfonos móviles y de un aparato de RAYOS X portátil (este aparato acabaría siendo fundamental para salvar multitud de vidas durante la Primera Guerra Mundial).

Sin saber inglés aprueba un curso impartido desde Londres
Mónico Sánchez fue un “Ingeniero Libre”, un hombre autodidacta, un ingeniero español no oficial, puesto que no había pasado por la universidad del Estado. Por este motivo, se acabaría convirtiendo en presidente de la asociación de ingenieros libres. Las proezas del ingeniero español no se quedaron aquí, fue un pionero en más de un ámbito, puesto que a pesar de no saber inglés fue capaz de seguir un curso a distancia de electrotecnia, impartido desde Londres por el ingeniero Joseph Wetzler. Mónico no sabía ni una palabra en inglés, pero su implicación con el curso era tan entregada que el mismo profesor Joseph Wetzler se puso en contacto con él.
El interés que Wetzler mostró por el joven ingeniero español fue un elemento capital para la vida de Mónico Sánchez, puesto que gracias a Wetzler (quién se movía por los entornos de Thomas Edison) acabaría formando parte de una empresa de Nueva York. Mónico empezó a trabajar como delineante, pero pronto se matriculó en el Instituto de Ingenieros Electricistas, un centro de formación profesional. Al final, también acabaría cumpliendo su sueño de ir a la universidad, la de Columbia, para hacer un curso de electrotecnia durante unos meses.

Disputas entre Thomas Edison y Nikola Tesla
Mónico Sánchez estaba en una situación privilegiada que le permitió ser testigo de las disputas entre Thomas Edison y Nikola Tesla. Edison, propietario de la compañía General Electric, defendía la corriente eléctrica continúa, un sistema que implicaba grandes pérdidas en forma de calor por la resistencia de los cables. Por su parte, otra figura espectacular de la ciencia, el ingeniero serbio NikolaTesla, proponía la utilización de la corriente alterna, de simple transformación. Esta solución era magistral, puesto que minimizaba las pérdidas.
Aquellas fabulosas disputas entre Thomas Edison y Nikola Tesla dejaron en 1909 una imagen para el recuerdo: en una fotografía se puede ver a Mónico Sánchez mostrando su aparato de RAYOS X portátil en una exposición a la III Feria de la Electricidad, celebrada a Madison Square Garden de Nueva York. Junto al castellano-manchego, nada más y nada menos, que las exposiciones de Thomas Edison con General Electric y Nikola Tesla con Westinghouse.
En plena guerra de las corrientes, Mónico Sánchez fichó como ingeniero de la Van Houten and Ten Broeck Company, dedicada a la aplicación de la electricidad a los hospitales. Será aquí donde creará su gran invento: un aparato de rayo X portátil (pesaba sólo 10 kg respeto los 400 kg de los equipos tradicionales). La Collins Wireless Telephone Company contrató a Mónico como cabeza de ingenieros para vender su aparato de RAYOS X portátil. Collins acabó ofreciendo 500.000 dólares al castellano-manchego por su invento.

Mónico, un pionero en telefonía móvil
La meteórica trayectoria de Mónico Sánchez no se quedó aquí, puesto que en 1909 anunció la creación del teléfono sin cables de Collins Ampliar. Sin embargo, la incursión en el mundo de la telefonía móvil no acabó de salir del todo bien, puesto que cuatro ejecutivos de la empresa Collins, entre los cuales se encontraba el mismo Collins, acabaron en la prisión condenados por fraude en las demostraciones públicas que hacían del teléfono (el micrófono de carbón del teléfono acababa quemándose después de unos 15 minutos de conversación sin interrupción y en las demostraciones siempre se limitaba los minutos de conversación). Por suerte, Mónico abandonó la empresa antes de que este escándalo estallara.

Regreso a sus orígenes
El año 1912, con 32 años y realmente rico, Mónico abandonó Nueva York para montar una fábrica de aparatos eléctricos en Piedrabuena, su pueblo natal. Tal como lo define Lozano Leyva, aquella idea de Mónico era “un proyecto inviable y extravagante”, puesto que se pretendía construir un centro de alta tecnología en un pueblo medio abandonado. El año 1913 el laboratorio eléctrico Sánchez ya estaba creado.
El problema es que en Piedrabuena no había electricidad, pero aquel detalle no frenaría al hombre que estudió en inglés sin saber. Mónico montó una central eléctrica en su pueblo y al final, casi todo Piedrabuena acabó teniendo luz previo pago. En la actualidad, muchos de los aparatos que Mónico Sánchez fabricó en Piedrabuena a partir de 1913 se pueden visitar en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, con sedes en Coruña y Madrid. Mónico murió en 1961.

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